El genio, la locura y la noche

Ultimamente me intento obligar a irme a la cama (a dormir) no muy tarde. De hecho acabo tan cansado a lo largo del día, y no necesariamente por trabajo, que a ciertas horas pienso “no se que coño hago despierto“. Excepto por una temporada hace unos meses que caía redondo antes de las 23:30h, he sido ave nocturna toda la vida. Durante los años de carrera me pasaba las horas de la noche pintando, dibujando, leyendo, aún a sabiendas de la obligación de despertarme no más tarde de las 7 de la mañana para subir a la facultad. Acusaba en parte la falta de sueño durante el día, pero es que soy de los que piensan que el poco silencio que existe a lo largo de las 24 horas hay que aprovecharlo.

Ahora, me obligo a no pasar más allá de la 1:00h de la mañana para ir al sobre. Aun así, me voy reacio, excepto los días que no puedo con mi alma, porque creo desaprovechar los únicos momentos de paz del día. Ayer por la noche pensando en esto mismo recordé un pasaje de un estudio de Philippe Brenot sobre el genio y la locura. Me resultó muy fácil recuperarlo ya que hay determinados pasajes, frases, de las lecturas diarias que por un motivo u otro selecciono y voy apuntando en un cuaderno. Una pequeña selección de palabras destacables.

EL GENIO Y LA LOCURA
Philippe Brenot

La alteración de los ritmos del sueño, otra forma de evasión, es uno de los mejores métodos de aislamiento social. Lo que hoy llamamos “adelanto” o “retaso de fase” puede interpretarse así: Nuestro reloj interno es de una gran regularidad que solo acepta pequeñas variaciones en las horas de dormirse y despertarse. Si se produce un adelanto o un retraso de fase, el adormilamiento diario se adelanta o retrasa varias horas. El adelanto de fase, que corresponde a un adormilamiento anticipado, a las 20:00 o 21:00 indica una hiperconformidad al orden social, una sumisión a las dificultades de la vida o una huida a través del sueño.

El retraso de fase, que se traduce en un despertar nocturno, la prosecución de una actividad en el transcurso de la noche, un adormilamiento muy tardío o matinal y un sueño diurno, resulta difícilmente compatible con el ritmo de vida de la sociedad. En consecuencia, el ciclo de vigilia se invierte, indica más bien un comportamiento asocial y una insumisión al orden de la sociedad, que quiere que se viva de día y se duerma de noche. Por voluntad propia o por necesidad, numerosos creadores presentan un retraso de fase y aprovechan el silencio de la noche o momentos de insomnio para recobrar la inspiración.”

“(…) En ese extraño mundo de los soñadores de la noche encontramos a una fauna salvaje, noctámbula, psicasténica, que despierta al caer la noche y se duerme al amanecer. Allí están todos los grandes creadores y los hombres excepcionales. Allí están los que construyen el mundo de mañana, los que sueñan el futuro mientras los demás duermen.

Anuncios

~ por Jon en 19 junio 2008.

2 comentarios to “El genio, la locura y la noche”

  1. Después de leer tu interesante post, deduzco por lo que dice que los genios tienen la capacidad de crear gracias a sus conflictos internos. Brenot no andaba muy equivocado cuando mencionaba la psicastenia, ya que cuatro síntomas de las depresión corriente y muchas veces desapercibida, (que yo llamaré inconformismo personal) a pesar de ser opuestos dicen mucho del tipo de persona. Por un parte tenemos el insomnio acompañado de inquietud, lo que sirve de estimulo a ciertas personas a crear otros mundos rebuscando en su interior, sacando lo mejor de ellos mismos (Toulouse, Byron… ejemplos expuestos en el enlace). Y, por la otra están los que padecen las incontrolables ganas de dormir acompañada de apatía, dejándolos bloqueados e incapaces de reaccionar sino es con estímulos externos. Así que queda en evidencia quién tiene madera de genio ¿no?

    Un saludo, Monoloco

  2. Hola Dotospos, estos libros hay que cogerlos con pinzas, desde luego. No creo que exista una relación causa efecto totalmente declarada para la buena creación entre el dolor y la creatividad. Pero lo que si tengo claro, es que el dolor del alma es un estimulante para la creatividad. No creo que solo les pase a los genios… de hecho a mi me pasa muy a menudo. Quién sabe, igual soy un genio, jajajaja. Los momentos más difíciles son los que mas estimulan para crear tanto con las letras como con el color.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: