El atardecer, cuando lo puedo disfrutar, es un momento mágico. Un momento de verdadera paz, en el que todo se diluye dentro de uno y los sentidos se abren para recibir el silencio, el color. He visto atardeceres preciosos en sitios dispares. El paisaje no es lo que hace bonito un atardecer, sino la luz. La luz es capaz de transformar paisajes estéticamente vacíos, muertos, en verdaderos lugares de admiración.
Ayer, viendo el precioso atardecer que captó Rafa desde supongo el Pasaje en Santoña, me acordé de todos los atardeceres fantásticos que he disfrutado a lo largo de los años en los muelles de Santoña. Desde pequeño me ha resultado un lugar especial, y en numerosas ocasiones me pierdo entre las redes, los botes en secano y las lonjas, sobre todo al atardecer y ya entrada la noche.

Pescando Jibias en el muelle de Santoña
Para algunos es el final del paseo, empezando en la Playa de San Martin paseando por el Pasaje hasta llegar al muelle. De aquí al centro a tomar unos vinucos, o ida y vuelta una vez más. Al atardecer se escuchan poquitas cosas. El motor de algún bote que entra en el muelle, la radio de algún pescador sentado en la escollera, y cuando no se oye nada de esto, el salto de algún pez en el agua. Sentado sobre alguno de los amarres contemplo los cambios de tonalidad del agua a medida que el sol se oculta cada vez más detrás de los montes.
Ayer no fué diferente. El intenso verde de las marismas en marea baja se fué desaturando a medida que oscurecía el día y dejaba paso a los violetas y naranjas del cielo. Puse cara de tonto. No pensaba en nada, disfrutando únicamente de esa inundaciòn de luz y de color.


Recuerdo que uno de los mejores atardeceres de los que que he disfrutado en mi vida fue en un día de otoño. Estaba montando a caballo cerca del Parque de La Pedriza (un sitio precioso, uno de los centros graníticos más importantes de Europa) en Madrid. La cuestión es que fue el primer día que comencé a galopar. La sensación de libertad que pude experimentar en aquel momento, montada sobre “Ruano”, dejándome mecer en su lomo y acariciando al viento con la velocidad del galope mientras el campo, las montañas, me envolvían con aquel intenso colorido de fondo… fue realmente increíble.
Me has hecho recordarlo y he sentido ganas de compartirlo.
Por: gemasanchezgarcia el Julio 16, 2008
a las 10:07 am
Precioso sitio la Pedriza. Gracias por compartirlo Gema.
Creo que el que más he disfrutado yo ha sido navegando en solitario en una faluca por el Nilo, ocultándose el sol tras una pequeña colina arenosa donde descansan las tumbas de los nobles en Asuan. Cuaderno, lápiz y cámara a un lado.
Se rompió la magia ya acabado el atardecer cuando el tipo que tripulaba la faluca empezó a pegarme la paliza a intentar renegociar el precio del paseo. Ciertamente hubiera pagado casi cualquier cosa por ese momento.
Buscaré una imgen de ese momento (que la tengo) para postearla un día.
Saludos
Por: elmonoloco el Julio 16, 2008
a las 10:41 am
El placer de contemplar. Si nos concentramos y aislamos del mundo, vamos a ver magia en cosas que normalmente pasan desapercibidas. Hay muchos espacios y ambientes que se hacen llamativos a todo el mundo, es bueno encontrar en éstos detalles que nadie más ve, porque lo hacemos con nuestra imaginación. También hay espacios y ambientes que nadie nota y llega el día en que uno los ve distintos y se maravilla.
Un abrazo.
Por: Catalina Trujillo de la U el Julio 16, 2008
a las 1:30 pm
Un genial lugar….
lo bueno de esto es que podra ser el mismo lugar siempre pero nunca sera el mismo atardecer…
Por: Cynthia el Julio 16, 2008
a las 4:46 pm
Catalina, lo dificil creo que es aprender a aislarse de lo que nos rodea en momentos puntuales. Pero desde luego que si se consigue ciertamente se puede transformar en especial cualquier momento del día.
Cynthia, efectivamente, lo chulo es que aunque sea el mismo paisaje la luz lo hace cada día diferente, y cada día es especial.
Saludos
Por: elmonoloco el Julio 17, 2008
a las 7:56 am
¿tú tambien eres amigo del de los focos como Rafa?, jo qué suertudos, así ya teneis garantizado siempre un buen atardecer y amanecer en los ojos, la naturaleza ofrece maravillas!, solo hay que mirarlas, besos
Por: Cris el Julio 23, 2008
a las 7:20 am
Bueno Cris, a mi es que me lo presentó Rafa un día tomando unos vinos….
Por: elmonoloco el Julio 23, 2008
a las 7:06 pm