Ayer por la mañana como tantas otras me levanté escuchando la radio. No para despertarme, porque le acabaría cogiendo manía, pero ya con ella, una vez me pongo a desayunar, a ducharme. Me gusta saber pronto por la mañana lo que pasa en el mundo, aunque a veces sería mejor vivir en la ignorancia.
Me golpeó una frase de una periodista que hablaba sobre la petición de Barak Obama a Bush de no acudir a la inauguración de los Juegos Olímpicos. La periodista dijo algo así como: “es normal que Obama le haga esta petición a Bush, pero el que gobierna tiene que ser conservador”.
La madre que me parió, el agua de la ducha se congeló de repente, se me erizaron los pelos del pecho y el croissant que tenía a la plancha se chamuscó. Escuchar una afirmación como esa por la radio para mí es una verdadera derrota. No tendría tanta importancia si esa afirmación no se llevara a la práctica en el día a día. Así nos va. Somos una Sociedad eminentemente conservadora, no por que nos guste, sino por miedo a equivocarnos, porque alguien nos pueda echar algo en cara en algún momento dado. El miedo nos impide avanzar, en política, en al ámbito laboral, en lo cultural. El conservadurismo no solo ocupa los grandes puestos del poder, ya sea político o empresarial. En mi oficina reina un conservadurismo galopante. Pero en mis anteriores trabajos también. No es cuestión de señalar, porque como digo, es algo muy generalizado.
Apostar, arriesgar. Son palabras que no existen en la mayoría de los sectores. Porque ambas van asociadas a otra que nos produce una cagalera incipiente: Perder. El miedo a perder está en todas y cada una de las decisiones de políticos, empresarios, jefecillos del tres al cuarto con aires de grandeza. Alguien les debería obligar a crear, a arriesgarse, a ponerles a prueba, pero se cagarían en los pantalones. Tenemos miedo a perder, a meter la pata hasta el fondo, a cagarla, a hacer el ridículo, a quedar como un adefesio, a que nos vean como un esperpento, a parecer unos mamarrachos. Lo que no saben es que hay otra, GANAR, pero el miedo es muy poderoso. En mi caso esto hace que me sienta como un mono, pero de esos que tienen el culo pelado, del culo rojo. Esto no es nuevo. “Se busca joven creativo…”. No. Es mentira, no nos engañemos, no se buscan jóvenes creativos, a la hora de la verdad se buscaban jóvenes que supieran obedecer.
Tenemos la sociedad que nos merecemos. La que vamos sembrando. En la que triunfan los cobardes, los comemierdas.
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